Roger Tahull: “El partido de cuartos será la primera final”

Segundo con la selección en la Europa Cup y tercero con su club, el Atlètic Barceloneta, en la Final Eight, Roger Tahull colecciona excelentes resultados que proyectan su carrera tal como los expertos habían vaticinado. A sus 21 años, vive uno de sus mejores momentos como deportista. Es el boya titular en el equipo español y va a tener la oportunidad de disputar los inminentes Campeonatos de Europa de waterpolo Barcelona 2018 en su casa y ante los suyos.

“Hemos tenido que cambiar el chip al regreso de Génova –se apresura a comentar-. El estilo de juego es otro, los compañeros son diferentes y eso exige un gran esfuerzo de adaptación”. Aunque todo ha cambiado súbitamente y ahora el objetivo sea exclusivamente Barcelona 2018, Tahull reconoce que la “competición es la misma y todos estamos con muchas ganas”. En la Picornell están decididos a no defraudar a sus seguidores.

Este año todo ha sido diferente en términos de preparación, con más partidos oficiales que nunca, lo que hace que “el juego salga mejor pues cuanto más juegas con un equipo mejor te adaptas y todo es más fluido”. Nada que ver con 2017 y los Mundiales de Budapest. “Nos costó adaptarnos el pasado año al ser una selección nueva -recuerda-, pero en 2018 todo ha ido muy bien. Y aún nos queda alguna otra competición como los Juegos del Mediterráneo, que nos irá estupendamente”.

Como algunos otros compañeros, coincide en “la espina clavada de Budapest”. “Fue un campeonato para olvidar –añade-. No rendimos al máximo y tuvimos un fallo muy grave en el partido de octavos de final. Y esto nos obliga ahora a rendir a tope en Barcelona y hacer un buen papel. Hemos de pensar que jugamos en casa. A mi, personalmente, me hace una especial ilusión. Te sientes más acomodado, más respaldado”.

En 2013, en los Mundiales de Barcelona, Tahull estuvo en la Picornell animando a la selección. Entonces estaba jugando en los infantiles del Atlètic Barcelona, club al que llegó desde el CN Montjuïc, donde comenzó como alevín: “Fue espectacular. Las gradas estaban llenas y era muy bonito estar allí. Me hizo mucha ilusión poder ver, por ejemplo, la final de las chicas”.

El joven talento del equipo campeón de España, con las medidas adecuadas para la posición que ocupa (1,96m y 114kg), confía en que esta vez la gente también se deje la piel para animarles: “Se nota mucho cuando te animan, pero es cierto que en otras piscinas, cuando vas de visitante, también se te pone la piel de gallina y piensas que ya podéis animar que nosotros seguiremos aquí hasta ganar”.

Y por qué la boya, esa posición en la que uno está condenado a ser un pim pam pum: “A mí me gusta jugar ahí. Es verdad que siempre tienes a alguien encima y piensas, por favor, sácame. Pero me gusta. No todo el mundo puede jugar en la boya. Y la gente que tiene esas condiciones las ha de aprovechar”.

Tahull afirma que “no habrá que despistarse en ninguno de los partidos de Barcelona 2018”, ya que “un fallo te puede pasar factura más adelante”, y coincide en que “como siempre los cuartos de final serán decisivos”. Él califica a ese partido como la primera final. “Si caes ahí el campeonato ya pierde interés”, añade.

Pensando en regresar a un grado superior de Deportes que tiene aparcado, pues está centrado en exclusiva en su carrera deportiva, Tahull ve su futuro muy relacionado con el deporte, “en un gimnasio, como entrenador o en alguna otra posición similar, pero siempre vinculado al deporte”. Pero ese es el largo plazo; el corto lo hipoteca Barcelona 2018.